Siempre nos han enseñado que la Tierra tienes dos movimientos: rotación y traslación. Pero hay otros, como el de nutación y precesión.
El movimiento de precesión fue descubierto por Hiparco en el 150 a.C, cuando realizó mediciones angulares de cartas estelares realizadas por Aristilo y Timocaris en el 340 a.C.
El eje de la Tierra se desplaza por el espacio describiendo un cono que tarda cerca de 26.000 años en completarse. El bamboleo del eje terrestre provoca el desplazamiento del ecuador terrestre y el celeste, que es una proyección del anterior. Por este motivo, el punto de intersección del ecuador celeste con la eclíptica (punto vernal) no es fijo y se desplaza en sentido retrógrado.
Esto provoca que la posición del equinoccio, o punto vernal, del próximo año se “encuentre antes” que la de éste, es decir, se adelante (año trópico). Tiene una duración de 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,19 segundos.
El año sidéreo es el tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos de la Tierra por un mismo punto de su órbita, tomando como referencia a las estrellas. El año sidéreo tiene una duración de 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,76 segundos.
La órbita terrestre cambia ligeramente de un año a otro, por lo que los valores indicados corresponden a la duración promedio del año tropical y del año sidéreo.
El ciclo de estaciones se repite una vez cada año tropical; en cambio, nuestro calendario dura en principio 365 días exactos, por lo que las estaciones deberían empezar siempre 5 horas, 48 minutos y 45,19 segundos más tarde que el año anterior.
Nuestro calendario, basado en el año tropical, tiene un mecanismo para corregir la desviación: incluir años bisiestos. Si observamos que el año tropical dura unas 6 horas más que el año normal del calendario, cada 4 años el error acumulado es aproximadamente 6 × 4 = 24 horas. Por este motivo, cada 4 años febrero pasa a tener 29 días.
Así que las estaciones empiezan unas 6 horas más tarde que el año anterior y cada 4 años se vuelve a la posición inicial añadiendo un día bisiesto. Pero ¿qué pasa con la desviación restante entre 6 horas y 5 horas, 48 minutos y 45,19 segundos?
Esa desviación es de 11 minutos y 14,81 segundos y la estamos contando de más con los años bisiestos incluidos. Si multiplicamos esa diferencia por 400, obtenemos aproximadamente 3 días. Por ello, cada 400 años se eliminan 3 años bisiestos.
En los últimos 400 años, los años 1700, 1800 y 1900 no fueron bisiestos, a pesar de ser divisibles entre 4. La explicación es una norma poco conocida: los años divisibles entre 100 no son bisiestos, salvo que también sean divisibles entre 400, como ocurrió con el año 2000.
Por tanto, cada 400 años las estaciones vuelven casi exactamente a la hora inicial.
El movimiento de precesión también es la causa de que nuestro signo zodiacal no sea realmente el que creemos que es. Yo nací el 28 de junio; dicen que soy Cáncer, pero en realidad soy Géminis. Sí habría sido Cáncer, pero para ello tendría que haber nacido hace unos 2000 años.
Vídeo recomendado
Para comprender visualmente el movimiento de precesión terrestre y sus efectos sobre el eje de la Tierra, los equinoccios y el calendario, te recomiendo el siguiente vídeo divulgativo:
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